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4 formas de atreverse a imponerse

septiembre 5, 2021

Aprenda a afirmarse con respeto a sí mismo y a los demás para tener una relación auténtica y abierta.

Se ha hablado mucho de él en los últimos años, pero es bastante difícil explicar qué hay detrás de este término «asertividad». Podemos simplemente definir la asertividad como «la expresión sincera, eficaz y directa de lo que pensamos, lo que sentimos, lo que queremos sin una ansiedad excesiva y sin miedo a la confrontación., Teniendo en cuenta lo que los demás piensan, sienten y quieren». En resumen, afirmarse a sí mismo es respetarse a sí mismo respetando a los demás.

Diario, a menudo reaccionamos instintivamente y nuestros comportamientos no facilitan relaciones abiertas y sinceras. Utilizamos medios de comunicación que nos han sido transmitidos, que nos son conocidos (y por tanto bastante cómodos) pero que en última instancia nos impiden afirmarnos en lo que somos y en lo que realmente queremos. Esto es por ejemplo:

  • inhibición : el sujeto no dice lo que piensa, casi nunca da su opinión (sobre todo si es diferente a su interlocutor), no sabe decir que no… Aparentemente es «simpático» pero hierve por dentro, se lo guarda todo consigo mismo, acumula frustraciones, se devalúa …

Resultado: Un día, o explota con fuerza, ¡pero demasiado! (este es el efecto de “olla a presión”) o se enferma. Su cuerpo ha acumulado demasiada tensión y lo manifiesta, es somatización.

  • agresividad : el sujeto se expresa pero con demasiada violencia en sus palabras o en sus gestos, sin tener en cuenta al otro …

Resultado: esta vez, es el interlocutor el que no se respeta porque nos imponemos por la fuerza, el miedo …

  • la fuga : el sujeto aprehende los intercambios, rechaza los conflictos y huye del enfrentamiento. El objetivo principal es no hacer olas. Nos decimos que al evitar al otro, al no exponernos a su reacción, permanecemos en una situación cómoda. Su frase favorita es «¡está bien!» «

Resultado: No escucha sus necesidades y finalmente se queda con la desagradable sensación de no saber cómo ser respetado. Puede sufrir una falta de confianza en sí mismo que acaba paralizando situaciones cotidianas en las que es necesario interactuar con el otro.

Entonces, ¿cómo logras hacerte valer?

Para promover una comunicación auténtica con quienes te rodean, mantén la mente abierta y, sobre todo:

  1. Esté atento a sus necesidades y expectativas (es respeto por sí mismo)
  2. Atrévete a expresarlos (es afirmación)
  3. Escuchar las necesidades y expectativas del otro (esto es respeto por el otro)
  4. No dudes en comparar tus puntos de vista (estamos en un intercambio abierto)

Si tienes frente a ti a una persona que desea entrar en comunicación contigo, es decir que se permite expresar su punto de vista y te deja expresar el tuyo (aunque no esté de acuerdo contigo), todos ganan, todos se sienten escuchados.

Si, a pesar de sus mejores esfuerzos, la comunicación sigue siendo imposible o la relación es demasiado conflictiva, si todavía siente que no lo están escuchando o respetando, puede ser mejor poner fin al intercambio. A veces esta es la mejor solución … salvo que esta vez, no te escapas, respetas con toda conciencia los límites que te has puesto al otro y a ti mismo y eso lo cambia todo!