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4 mitos del amor romántico

agosto 21, 2021

Entender que el amor no es lo que nos han dicho y cambiar esas actitudes que ponen fin a nuestras relaciones puede ser el primer paso hacia mejores relaciones.

El amor en pareja suele estar idealizado. Aceptamos desde la niñez muchas creencias que no se corresponden necesariamente con la realidad y que, al convertirse en adolescentes y adultos, generar frustración. La mayoría de estas creencias favorecen resignación, pérdida de la individualidad y genera deudas hacia el otro y reproches que no tienen nada que ver con el amor romántico.

Entender que el amor no es lo que nos dicen y cambiar las malas actitudes que terminan con nuestras relaciones puede que no sea tan fácil, pero poner toda la información sobre la mesa es un primer paso.

1. En el amor todo es posible

  • «Ella cambió por amor»
  • «Los opuestos se llevan mejor»
  • «El verdadero amor perdona y todo lo soporta»
  • «No hay amor verdadero sin sufrimiento»

Solemos elegir mal a nuestra pareja, nos dejamos llevar porque nos enamoramos y por la atracción física. Las relaciones se componen de muchos aspectos, no solo de esa atracción inicial. Es necesario preguntar al otro y comprobar si existe compatibilidad entre elementos básicos como religión, gustos, educación, humor, costumbres familiares y aceptar que si no estamos de menor acuerdo en estos aspectos básicos, a la larga la relación no funcionará y acabaremos culpando a los demás por traicionarnos o por habernos «cambiado».

Debemos elegir basándonos en similitudes fundamentales. Tener una visión similar del mundo, no opuesta.

Si hay cosas importantes y esenciales en juego en una relación, entonces probablemente esta no sea la opción adecuada para usted. Recuerda, no tienes que decir que sí a todo lo que la otra persona quiera darte.

2. El amor verdadero está predestinado

  • «Él es mi media naranja»
  • «Él / ella me completa»
  • «Esta es mi alma gemela»
  • «Realmente solo amas una vez»
  • «El verdadero amor es eterno»
  • «El sentimiento de amor y el enamoramiento apasionado son lo mismo»

Las parejas fracasan porque se idealizan las relaciones, se idealiza el amor, se ve como algo perfecto y en realidad no lo es (lo que genera mucha frustración). Nadie se pierde nada, por lo que esperar que alguien más nos «complete» es confuso. Hay que desapegarse y dejar de querer compensar nuestras carencias con alguien., y entender que estás con pareja, no porque lo necesites o que sea imprescindible para ti, sino porque lo preferimos y elegimos esta decisión como voluntaria. El amor no es una cruz que se deba cargar, es posible amar de forma sana e inteligente.

3. El amor exige una entrega absoluta

  • «Sin ti no soy nada»
  • «No puedes ser feliz sin pareja»
  • «El amor implica sacrificar el yo para identificarse con el otro»
  • «Mi pareja debe saber todo sobre mí, debo renunciar a mi privacidad»

Para que la pareja esté bien, cada uno de sus miembros debe estar bien. Vivir en pareja no significa rendirse. Como individuos tenemos derecho a la privacidad, al desarrollo personal, a cultivar amistades, a fortalecer los lazos familiares, a desarrollarnos profesionalmente, a tener momentos de descanso, intimidad, respeto, soledad …

4. El amor es posesión y exclusividad

Es común (pero no normal) que las parejas tengan acceso a todas las actividades del día de su pareja, espiar y controlar llamadas, redes sociales, mensajes privados, etc. bajo el pretexto de la confianza que hay que tener. Pero es una invasión seria. Cuando una pareja comienza a obsesionarse con ser dueño de su pareja, quiere controlarla, chantajearla, mirarla con celos, reaccionar, reclamar exageradamente e invadir su privacidad. Creer que estas actitudes de celos son un signo de afecto nos coloca en una posición de sumisión y vulnerabilidad.. Si este es tu caso, pide ayuda, es abuso emocional.

¿Mi relación es codependiente?

  • Hay sufrimiento : aunque hay placeres momentáneos, se pierde la libertad, existe la sensación de estar esclavizado.
  • Se pierde la identidad : dejamos de ser lo que somos, lo que nos define.
  • Tenéis miedo : temes perder la fuente de tu seguridad y ya no disfrutas de todo lo que te rodea, solo tienes ojos para la pareja.

La solucion esta en hablar y recuperar la independencia personal basándose en el hecho de que ninguno de los dos ha, en libertad, ética y principios (no negociable).

Nos han enseñado que una buena persona es aquella que sacrifica todo por el otro y que hay que amar a los demás más que a uno mismo, pero si los principios básicos de una persona son desafiados por su pareja, si en determinadas situaciones es necesaria la humillación, si tener que buscar constantemente el placer del otro para ver si concede o no su amor, es hora de poner límites : los límites del amor propio y la dignidad. El punto de referencia es el amor a uno mismo, la paz interior y la autonomía (a partir de ahí se ama a los demás).

Las relaciones saludables se basan en el acuerdo, la armonía, la reciprocidad, la correspondencia, el cuidado, la admiración y la libertad. Creer que el amor justifica el sacrificio, la violencia o que no hay nada más que soportar es un error.