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Amor / amistad: ¿por qué me cuesta confiar?

febrero 22, 2021

A veces confiar en alguien es una tarea difícil, pero no podemos negar que cuando socializamos tenemos que correr ese riesgo para encontrar nuestro lugar.

A veces confiar en alguien es una tarea difícil, pero no podemos negar que en la socialización tenemos que correr este riesgo para encontrar nuestro lugar en la sociedad.

Los pilares de la confianza

La confianza es la base para construir relaciones saludables, es entregarse sin esperar nada a cambio. Para crear lazos relacionales positivos entre amigos, familiares, pareja o compañeros, esto es necesario:

  • Sinceridad : percibir al otro como alguien honesto;
  • Habilidad : distinguir su autonomía y no sospechar constantemente malas intenciones en la otra persona;
  • Credibilidad : evaluar que cumple lo que dice, que hay evidencia y realidad en sus acciones;
  • Compromiso : crea lazos emocionales asumiendo el riesgo de mostrarte como eres.

Cuando se rompe uno de estos pilares, la confianza se ve amenazada, provocando un daño importante a la persona a nivel emocional.

los desconfianza Ocurre cuando damos cierta privacidad a las personas que terminan rompiéndola. Una o más decepciones pueden generar desconfianza y este hecho puede impulsar a generalizar esta acción a otras personas, no sea que estas otras repitan la misma acción, infligiendo un daño emocional que desearíamos no sentir más.

¿Qué pasa cuando la desconfianza se convierte en armadura?

los pisantrophobia es el miedo irracional a confiar en los demás después de haber tenido experiencias negativas en el pasado.

Las características de estas personas son:

  • Evitación social: escapan o evitan situaciones sociales por temor a la crítica, el juicio o el rechazo;
  • Tienen miedo de conocer gente nueva o de permanecer en un grupo al que también pueden acudir extraños;
  • Negación emocional: se abstienen de correr riesgos emocionales;
  • Pérdida de interés en volver a tener una relación cercana con otras personas, ya sea como amigo o en pareja;
  • Introversión, aislamiento y reflexión sobre sus sentimientos.

Cuando sospechamos pensamos que nos protegemos, como si fuera una armadura, pero en el fondo nos aísla, nos limita y podemos perder la oportunidad de compartir nuevas experiencias de vida con otras personas que aparecen y que no merecen pagar el peso de situaciones pasadas. Quizás esta desconfianza nos está haciendo perder algo nuevo y seguramente algo bueno por venir.

«Evite que otras personas paguen por errores pasados»

Desconfianza después de la traición

Dolor, decepción e ira son emociones inevitables que sentimos después traición. Difícilmente podemos controlar estas emociones negativas porque tienen un función adaptativa, es decir, nos protegen de peligros.

La traición de un ser querido se puede ver y vivir con mucho dolor, pero dependiendo de la elaboración cognitiva (trabajo de pensamiento) que haga, podré fortalecer y mantener un sentimiento u otro.

Tenemos más de 60.000 pensamientos al final del día y la mayoría de ellos son inútiles para nosotros, llevándonos a veces a escenarios sombríos que generan más malestar. Aprender a identificar nuestros pensamientos, elegir los que nos sirven y desechar los que nos hacen sentir incómodos es fundamental para seguir adelante.

Si nos esforzamos por transformar el pensamiento, incluso si la emoción inicial fue negativa, podemos construir un sentimiento que no nos lleve al malestar que genera la desconfianza. Pensamiento + Emoción = Sentimiento

Pasado, presente y futuro

Dediquemos unos minutos a identificar si los pensamientos que tenemos corresponden al pasado, al presente o al futuro. Por ejemplo :

«Me lastima»

«No puedo confiar en él»

«Me volverán a hacer daño»

  • Pasado : esto es algo que ha sucedido, no se puede hacer nada para cambiarlo. Las experiencias negativas del pasado hacen que establezcamos una creencia o convicción de que estas situaciones de traición o decepción se repetirán, generalizando a otras personas y dejando que el pasado invada nuestro presente.
  • Regalo : utilizamos un caparazón o armadura como mecanismo de defensa. Estamos a la defensiva y evitamos sentirnos para no sufrir. Pero olvidamos que no sentir implica levantar un muro que nos hace inaccesibles y nos impide disfrutar de las cosas buenas que la vida nos puede traer aquí y ahora.
  • Futuro: eso aún no ha sucedido, así que podremos elegir qué actitud tomar ante lo que está por venir y que no sabemos. Son posibles dos opciones:
    • La desconfianza : Permitir que las heridas del pasado determinen mi futuro, manteniendo el aislamiento, la soledad y el resentimiento. Es agotador estar alerta y a la defensiva, esperando que las personas que nos rodean cometan errores para verificar que nuestra elección es sospechosa. De hecho, podemos optar por culpar a los demás e incluso a nosotros mismos, pero está claro que esta acción no nos permitirá seguir adelante.
    • Acepta, aprende, perdona y sigue adelante : admitir que cada experiencia que tenemos en la vida es un proceso de aprendizaje.

Elige la mejor actitud

Avanzar se trata de asumir la responsabilidad de lo que depende de nosotros, y poner todos los recursos y habilidades necesarios para afrontar la situación y cambiar lo que está en nuestras manos, con el objetivo de intentar evitar que vuelva a suceder una situación similar de traición / decepción. Sin embargo, también debemos tener en cuenta que no podemos controlar todo, tenemos que aprender a correr riesgos porque vale la pena intentarlo por el simple hecho de seguir teniendo experiencias de vida.

Como Viktor Frankl Lo dijo: «Si no está en tus manos cambiar una situación que te duele, siempre puedes elegir la actitud con la que afrontas este sufrimiento».

Por tanto, siempre tendremos la posibilidad de elegir cómo queremos manejar la situación y cómo responder.

«Cuando aprenda a aceptar en lugar de esperar, tendrá menos decepciones»