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Ansiedad y depresión en el mismo trastorno.

marzo 15, 2021

En los últimos años, parece que el número de personas que sufren depresión ha ido disminuyendo. Pero la ansiedad va en aumento. Una revelación inquietante, especialmente si se trata de un trastorno mixto.

Según datos recientes publicados por la OMS, el número de personas que sufren depresión en España ha disminuido drásticamente. 17º país del mundo en términos de tasa de suicidios en 2010, España cayó al 54º puesto. Buenas noticias, por supuesto, pero ahora se debe vigilar cuidadosamente un trastorno mixto.

De hecho, si el número de depresión parece disminuir, la tasa de ansiedad aumenta. Así, el 21% de los franceses presentará un trastorno de ansiedad en su vida y el 15% de los jóvenes de 18 a 65 años lo presentará a lo largo de un año. En ambos casos, la incidencia es mayor en mujeres.

Estos datos son preocupantes, especialmente si se considera la aparición del trastorno mixto de ansiedad y depresión. Además, ¿sabías que este trastorno existía y era incluso más común de lo que pensamos? Es un trastorno complejo, donde los síntomas de ansiedad y depresión se manifiestan juntos, empeorando la condición de la persona y aumentando sus lesiones psicológicas, impidiéndole seguir con su vida diaria.

Síntomas de ansiedad mixta y trastorno depresivo

Las personas que padecen este trastorno experimentan importantes cambios psicológicos y fisiológicos debido a los dos marcos de depresión y ansiedad. Hay una tristeza intensa combinada con inquietud y miedo al futuro. La gravedad de los síntomas y su incidencia se duplica. Los principales síntomas son:

  • Alteraciones del sueño: insomnio, sueño excesivo, letargo.
  • Alteraciones del apetito, incluso trastornos de la alimentación: ausencia o frenesí.
  • Apatía o inestabilidad emocional, que varía sin motivo aparente.
  • Agotamiento físico y mental que puede resultar del malestar y agitación de la ansiedad. Dificultad para descansar, incluso estando muy cansado.

  • Impresión de tener un peso en el pecho, consecuencia de la taquicardia frecuente en la ansiedad, pero también provocada por un gran malestar característico de la depresión.
  • Pensamientos incontrolables: Los pensamientos depresivos, pesimistas y marcados por la tristeza y la negatividad, se juntan con los de ansiedad, rápidos, enfocados en el futuro y en posibles fracasos.
  • Dificultad para concentrarse y escape de ideas. Esto genera un habla rápida, dispersión o introspección, lo que daña las actividades intelectuales y las interacciones sociales.
  • Disminución de la libido, deseo sexual.
  • Dificultad para respirar, sudoración y tensión muscular, características de la ansiedad.
  • Incomodidades y miedos constantes que derivan en miedos sobre el futuro, provocando la sensación de que algo horrible está por suceder.
  • Tristeza y baja autoestima, con preguntas recurrentes sobre cualidades y habilidades.

¿Cómo tratar el trastorno mixto de ansiedad y depresión?

Este tipo de trastorno es característico de una comorbilidad porque hay una combinación de dos trastornos psicológicos que ocurren al mismo tiempo. Para el tratamiento, al tratarse de enfermedades psicosomáticas (que afectan al cuerpo y la mente), se requiere el cuidado de un equipo multidisciplinario, que incluye un psiquiatra y un psicólogo.

El tratamiento psiquiátrico ayudará a estabilizar el cuerpo, minimizando los síntomas físicos. Por el contrario, el apoyo psicológico brindará un apoyo adecuado para comprender las emociones, fortalecer la autoestima y desarrollar los hechos que puedan haber contribuido a la manifestación del trastorno.

Las causas de los trastornos psiquiátricos siempre están asociadas a una combinación de factores físicos, psicológicos y sociales, pero su aparición suele deberse a un evento estresante o traumático, como el duelo, un período de desempleo, un cambio de rutina o la adquisición de nuevos responsabilidades profesionales, entre otras.

Cabe mencionar que los datos de la OMS se basan en casos diagnosticados. Se estima que las cifras son aún mayores, dada la falta o dificultad de buscar apoyo profesional. En lo que respecta a la salud mental, persisten los prejuicios, la falta de información y la dificultad para acceder a la asistencia y la infraestructura adecuada.