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¿Cómo aprender a afirmarse?

agosto 1, 2021

La asertividad es un punto de equilibrio entre la agresión y la inhibición. A continuación te explicamos cómo salir de la timidez desde una serie de puntos clave.

La asertividad es un concepto con el que estamos cada vez más familiarizados y que se define como el reconocimiento de los propios derechos, de su defensa, respetando los derechos de los demás. Visto así, parece fácil, pero muchas personas tienen grandes dificultades para expresar sus derechos: las personas borradas tienden a pensar primero en los demás, a veces por miedo al rechazo de los demás, a lo que dirán, o simplemente porque tienen un yo inferior. -estimar y sentirse inferior a los demás. En el otro extremo del continuo están las personas agresivas, que muestran sus derechos sin tener en cuenta a otras personas.

Hoy queremos hablarte sobre el caso de la inhibición, y las soluciones para salir de estos comportamientos.

¿Qué puedo hacer para ser asertivo?

1- Escribe tu propia lista de derechos vitales. Las personas borradas suelen tener baja autoestima. Piensan que los demás están por encima de ellos y, por tanto, no tienen en cuenta sus propios derechos. Lo primero que debe hacer para salir de esta situación es conocer sus propios derechos. Sin duda, está familiarizado con la Declaración de Derechos Humanos: aquí se trata de redactar la suya propia. Si no tiene muchas ideas, piense en lo que diría sobre otra persona que le agrada y vea si puede aplicarlo a usted mismo. Una vez hecho esto (cuanto más larga sea la lista, mejor), léala todos los días, recuerda que tienes estos derechos y hazlos cumplir.

2- La técnica del sándwich. Aprenda a decir lo que piensa sin preocuparse por ser raro o tener poca educación. La técnica del sándwich consiste en decir primero algo que te gusta de otra persona, luego algo que no te gusta y terminar con una nueva nota positiva. Por ejemplo, imagina que tienes que decirle a un amigo que lo encuentras distante. Una forma de hacerlo podría ser: «Me gusta mucho pasar tiempo juntos, nos llevamos bien y me gustas mucho, pero últimamente te encuentro distante, como si nunca pudieras quedarte. Me gustaría recuperar al amigo que ha siempre ha estado ahí y quién es importante para mí «. De esta manera, no lo critica realmente, sino que lo suaviza con las cosas positivas que son exclusivas de la persona. Ojo, no se trata de mentir sino de enfatizar lo positivo.

3- Me gustará, necesito, siento. Realiza peticiones sin que parezca imponerlas. Las personas tímidas siempre terminan haciendo lo que los demás quieren y no dicen lo que piensan por miedo a las discusiones y pareciendo imponer algo a los demás. Lo primero que hay que entender es que las discusiones no son necesariamente malas, hay que llegar a acuerdos con los demás y, para ello, es necesario discutir (que no es necesariamente sinónimo de riña o falta de respeto). Empieza tus frases con frases como: Me gustará, necesito, siento, me encantará … Ayuda a que otras personas se pongan en tu lugar y así puedas dar tu punto de vista. Por ejemplo: «Hoy, me gustaría elegir la película en el cine, porque tengo muchas ganas de ver esta y que llevo mucho tiempo esperando su estreno».

4- Aprende a decir NO. A las personas borradas les resulta difícil decir que no. Suelen hacer lo que quieran los demás y, para colmo, no valoran ese esfuerzo porque no lo saben. En primer lugar, saque su lista de derechos y léala, todos tenemos derecho a rechazar algo que no nos guste. También puedes usar la técnica del sándwich para rechazar algo que no quieras. Por ejemplo, imagina que estás en una fiesta y todo el mundo está bebiendo alcohol, pero no lo quieres a pesar de las ofertas de tus amigos. En lugar de usar el clásico «Tomo antibióticos» o «Conduzco después», hazte valer y di «Me lo estoy pasando genial así, no tengo ganas de beber alcohol; tómate lo suficiente con un refresco, pero gracias por ofrecérselo «.

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5- Quítate la máscara y acepta la negativa. No puedes complacer a todos. Incluso haciendo todos los esfuerzos posibles, no podemos amar todo y amar a todos, y además, esto iría en contra de nuestra salud psicológica porque colocaríamos a los demás por encima de nosotros. Mucha gente piensa que de esta forma uno se vuelve egoísta. Esto es lo que podemos responderles: cuando subes a un avión, te explicamos a través de una pantalla qué hacer en caso de despresurización de la cabina: salen las máscaras de oxígeno y las pantallas representan a un adulto y un niño. La instrucción es ponerse la máscara de oxígeno primero antes de aplicarla a otras personas, incluso si es un niño. No se trata de ser egoísta, se trata de protegerse y cuidarse, y es bueno hacer lo mismo en la vida cotidiana. Ayudar a los demás sin dañarlos es realmente importante, pero siempre cuando significa no hacerse daño a uno mismo.

En conclusión, quisiéramos agregar que la asertividad no va de la mano de una mala educación. Cuídate: si no lo haces tú mismo, otros no lo harán por ti.

Si necesita ayuda para desarrollar la confianza en sí mismo o recuperar su autoestima, no dude en ponerse en contacto con un profesional.

Artículo en colaboración con el psicólogo Encarni Muñoz Silva.