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¿Cómo dar confianza en sí mismo a su hijo?

marzo 22, 2021

La autoconfianza no es innata: para darle confianza en sí mismo a tu hijo, es importante valorarlo y escucharlo.

Cuando nos convertimos en padres, surgen muchas preguntas. Entre ellos, y no el menos importante: ¿cómo dar confianza en sí mismo a tu hijo?

La confianza en uno mismo es un valor complejo. Diariamente, a menudo nos encontramos con personas que carecen de ella, y un poco menos con personas que tienen en exceso. La autoconfianza es creer en ti mismo y en tus habilidades, es la superpotencia que nos permite empezar, crecer y hacer lo que más nos agrada. La confianza en uno mismo es una herramienta valiosa a lo largo de la vida, es comprender que nuestra singularidad es nuestro valor, que nuestras habilidades son importantes y pueden ser útiles para los demás.

Autoconfianza en los niños

¡La confianza en uno mismo no es innata! Se construye en los niños a través de las relaciones con los demás, particularmente con los adultos cercanos, así como a través de las experiencias que viven todos los días. Como adulto, tienes una responsabilidad: cómo miras al niño tiene un impacto en su autoestima. Tus comentarios, tus consejos, tu atención y tu actitud hacia él tienen el poder de hacerle ganar confianza en él.

Confía en él e inclúyelo en las actividades familiares.

Desde una edad temprana, puede confiar en su hijo asignándole las tareas adecuadas. Si no es lo suficientemente grande para poner la mesa, aún puede poner las servilletas, por ejemplo. Valórelo cuando se haya completado esta tarea: «gracias, gracias a ti fuimos más rápidos en poner la mesa!»

Evite las comparaciones

Lo primero que debe evitar un niño para ganar confianza en sí mismo son las comparaciones. No todos los niños van a la misma velocidad o tienen los mismos intereses, no tiene sentido compararlos. Evita el «ya ves, tu novia anda muy bien en bicicleta mientras aún tienes las ruedas», o «pero tu novio no le tiene miedo a la oscuridad, ¿por qué tú sí?». Cuando se enfrente a una dificultad, dígale a su hijo que está bien y que con práctica, lo logrará.

Si necesita un punto de comparación, tómelo cronológicamente: ¿cómo lo hizo su hijo antes? ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

Para ser positivo, sea específico

Cuando su hijo haga algo (un pastel, un dibujo, etc.), no se limite a emitir un juicio de valor basado en lo bueno o lo malo («¡es muy hermoso!», «Está muy bien»). Incluso si comienza con una buena intención, el cumplido pierde gradualmente su significado.

Para que el niño no esté esperando el juicio de valor del adulto, enfóquese en su esfuerzo, en su intención para resaltar el placer que obtuvo al realizar su actividad. Felicítalo por pasar tanto tiempo allí y resalta su trabajo («¡eres muy bueno combinando colores!»).

Ayúdalo a entenderse a sí mismo

Ponga palabras en las acciones de su hijo, en lo que lo define. Comuníquese con él sobre lo que puede estar sintiendo: dígale «Veo que te encanta salir a pasear en bicicleta», o incluso «Veo que estás enojado». Sea específico para ayudar a su hijo a comprender sus frustraciones: «estás triste porque …».

No lo defina por sus acciones negativas

En lugar de decirle a su hijo «le duele no querer ponerse los zapatos por la mañana», dígale «es desagradable que se niegue a ponerse los zapatos». Por lo tanto, no lo define por sus pequeños defectos o su tontería, pero explíquele cómo el comportamiento puede ser difícil de manejar para usted. Recuerda también valorar lo positivo, sin centrarte en lo negativo. Su hijo debe comprender que tiene derecho a cometer errores y que cometer errores no importa. ¿Es tan malo que derramó su dibujo o extravió sus calcetines? En cambio, felicítelo por el trabajo realizado para que aprenda a desafiarse a sí mismo.

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Comprende la necesidad de jugar

En los niños, el juego es una necesidad tan normal como la comida. ¡Y esto es algo que no debe pasarse por alto! El juego ayuda al niño a desarrollar capacidades cognitivas, imaginación, etc. Es esencial para su crecimiento y, como padres, debemos entenderlo. Así, avisarle siempre con antelación cuando va a dejar de jugar («otros 10 minutos y nos vamos a la cama») e intentar reservar un pequeño espacio donde dejar intactas sus construcciones.

Su apariencia física es menos importante que sus cualidades.

Con demasiada frecuencia les decimos a las niñas lo bonitas que son. Absolutamente tenemos que aprender a detener esto: no hay necesidad de felicitarlos por algo con lo que nacieron. Para aumentar su confianza en sí mismos, debemos aprender a decirles: «eres inteligente, eres valiente, eres gracioso, me impresionas». Las niñas pequeñas no deben limitarse a su apariencia física: desde temprana edad, valora sus cualidades para ayudarlas a ganar confianza en sí mismas.

Anímalo a experimentar

Es difícil como padre no preocuparse por nuestro hijo: cuando anda en bicicleta, cuando se sube a un muro … Hay que aprender a dejarle vivir sus vivencias, y como padre, evitar intentar hacer todo por él. Incluso si sientes que estás perdiendo el tiempo porque está luchando por atarse los cordones, déjalo que lo haga. Esto mejorará sus habilidades y le enseñará que puede hacer las cosas por su cuenta, sin depender de un adulto.