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¿Cómo detectar a una persona que se está victimizando a sí misma?

abril 9, 2021

Todos, en algún momento, hemos desempeñado el papel de víctimas para lograr un objetivo. Pero convertir la victimización en un hábito, como estrategia pasiva, es una trampa.

Cuando una persona asume el rol de víctima, porque no puede hacer frente a la situación que le perturba o porque no comprende el mal que le afecta, busca uno de dos objetivos:

  1. Inhibir al agresor, es decir que la víctima se muestra derrotada, en una posición de inferioridad.
  2. Lograr empatía general, porque una persona «herida», emocionalmente hablando, genera solidaridad a su alrededor.

Sin embargo, asumir siempre el papel de víctima es contraproducente porque llega un momento en que los demás no se tragan la historia y ya no la escuchan, por otro lado, la posición de víctima ha sido tan crónica que se piensa que la persona ser incapaz de resolver sus problemas o lidiar con el abusador.

¿Cómo actúa una persona que se victimiza a sí misma?

Ella está sufriendo como nunca antes lo ha sufrido en este mundo. De hecho, sus problemas son más serios y urgentes que los de los demás.

  • Ella quiere llamar la atención. En lugar de buscar una ayuda eficaz o una empatía legítima, la víctima busca despertar la lástima de los demás y, en esta medida, confirmar que no pueden resolver los problemas por sí mismos. El juego de esta víctima se ha reforzado desde la infancia cuando la niña es sobreprotegida por los adultos y así crece con la convicción de que no tiene recursos internos para reaccionar ante situaciones que la perjudican.
  • Ella no se hace responsable. Este punto tiene mucho que ver con el anterior, porque la víctima evita conscientemente su rol ante el conflicto. Evita problemas y prefiere quedarse en el papel de víctima.
  • Ella culpa a otros por sus desgracias. Quien es víctima de ella es incapaz de ver las situaciones de conflicto de manera objetiva porque cree que el mundo entero está en su contra. Nadie piensa como ella, nadie es capaz de ponerse en su lugar, cuando la realidad es que ella misma cambia la realidad a su favor para colocarse cómodamente en el papel de víctima.
  • Ella se queja constantemente. Es su actividad favorita, porque es la mejor dinámica para justificarse como víctima. Exagera lo que le duele, lo que le molesta, pero intenta que parezca que ha hecho todo lo posible porque las cosas cambian, cuando en el fondo sabe que no es fuerte y no hace ningún esfuerzo por cambiar su actitud sobre lo que no hace. T como.

¿Por qué la victimización es una trampa?

La victima se fortalece baja autoestima e inseguridad, y por eso es más fácil para ella llevar los carteles «soy infeliz» o «nadie me entiende». Entonces, incluso si logra algo bueno con sus propios esfuerzos o si algo importante y positivo le sucede en su vida, no lo apreciará ni lo apreciará porque se la lleva al «Soy un fracaso y algo malo seguramente lo hará». sucederá más tarde «trampa.

¿Cómo salir del círculo vicioso de la victimización?

El que ha asumido el papel de víctima durante muchos años. Habrá que hacer un gran esfuerzo para salir de allí y encontrar nuevos puntos de vista.. En este trabajo es muy útil tener ayuda de un psicoterapeuta y también es importante que las personas que lo rodean cambien drásticamente su posición para ya no refuerza la victimización.

  1. Objetividad. La persona debe aprender a hacer un análisis objetivo de la realidad que le rodea: ¿todo está tan mal como quiero verlo o hay algunos puntos brillantes? ¿Me estoy quejando del vicio o hay algunas cosas de las que no debería quejarse?
  2. Aislar cada situación para establecer responsabilidades. Las víctimas están acostumbradas a sacar los problemas de contexto y les cuesta entender que en muchos de ellos también tienen una responsabilidad que asumir. ¿Hasta qué punto me corresponde a mí cambiar esta situación? Si hay algo que no puedo cambiar, ¿cómo puedo tener una actitud diferente ante la denuncia?
  3. Detén todas las quejas. Si por un día la víctima intenta no quejarse de todo, notará que su sufrimiento no es tan grande como imaginaba. En la mayoría de los casos, dejar pasar las cosas sin emitir un juicio de valor es una buena idea para comprender a los demás y construir relaciones constructivas.
  4. Toma la crítica como parte de la vida. No podemos complacer a todos y no podemos fingir que las relaciones humanas son perfectas. Si alguien me critica, en lugar de ponerme a la defensiva, podría preguntarle a esa persona exactamente qué quiere decir y por qué cree que no lo hice bien. El diálogo podría abrir la puerta a nuevos puntos de vista, más allá de la sensibilidad y la queja constantes.

¿Qué puedo hacer si vivo con una víctima?

Hágale entender que ella confía en nuestra empatía y solidaridad, pero que no podemos solucionar los problemas por él ni por ella. Ya no somos niños y ya no tenemos padres sobreprotectores que vienen a defendernos; nosotros mismos somos los dueños de nuestro destino y la persona que vive con una persona acostumbrada a quejarse de todo debe hacer su propio ejercicio en alejarse cuando ve que el otro toma una posición pasiva. La víctima comprenderá gradualmente que debe hacerse cargo de su propia vida.