Saltar al contenido

¿Cuál es la relación entre el niño y su manta?

abril 19, 2021

Los niños generalmente están muy apegados a un juguete de peluche en particular, su juguete de peluche.

El peluche fetiche, el doudou, acompaña al niño en su desarrollo. ¿Cuál es el papel de la manta? ¿Qué representa realmente y deberíamos separarnos de él?

Una manta de seguridad

Esto es el niño que elegirá su manta y no sus padres. Este último puede orientar su elección, pero es el niño quien tendrá la última palabra.

La textura, los colores pero sobre todo el olor a felpa Será determinante en el momento de la elección. De hecho, los niños son muy sensibles a los olores, con el paso de los días, un peluche absorberá los olores cotidianos y se convertirá en la manta oficial.

Algunos niños mantendrán la misma manta durante toda su infancia, mientras que otros preferirán cambiarla con regularidad. Algunos niños no tienen una manta física pero se aferran a los pensamientos. Alrededor de los 4 meses el niño elige el edredón que más le conviene.

La elección del niño puede ser hacia una felpa, a pedazo de tela, un pañuelo o chupete.

El papel de la manta

La los olores son importantes en los niños, generalmente la manta recuerda aolor de mami. Es por ello que los profesionales la denominan objeto de transición. La manta es la «primera posesión de ningún yo» para el niño, como señaló un psicoanalista en 1951.

Su papel es permitir la separación gradual de los padres. La manta te permite confrontar el mundo exterior mientras se siente tranquilo. El niño va hacia lo que no sabe pero puede tranquilízate con tu manta.

Por lo tanto, el propósito de la manta es principalmente tranquilizar al niño en momentos difíciles:

  • Antes de conciliar el sueño;
  • En caso de dolor;
  • Tristeza.

Pero la manta también le permite al niñoExpresar los propios sentimientos. Por lo tanto, no es raro ver a los niños pequeños descargar su enojo con su juguete de peluche favorito.

shutterstock-103160159.jpg

Separarse de una manta

La manta es única a los ojos del niño. La separación puede ser dolorosa para el niño, por eso debe ser progresivo.

Antes de los 6 años, los niños suelen tener la oportunidad de llevar a su fiel compañero a la escuela y encontrarse con él para una siesta. Entrar en CP suele marcar la separación.

Sin emabargo, todos los niños son diferentes y algunos niños necesitan mantienen el lazo que tienen con su felpa.

Ninguna regla impone separarse de tu manta, muchos adolescentes o adultos guardan su manta en su habitación o por la noche para dormir. La manta nos recuerda a nuestro recuerdos y sigue siendo una fuente de comodidad.

Los expertos coinciden en queuna separación repentina entre el niño y su manta podría ser contraproducente aumentando el estrés de los niños y reactivando los miedos.

La separación debe hacerse al ritmo que le convenga al niño si desea separarse de su manta.