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Cuando alguien levanta su voz sobre mi no puedo responder

junio 23, 2021

¿Qué tan desagradable es sentirse maltratado con palabras pero no sentirse capaz de reaccionar? Pensemos en cómo podemos salir de este círculo vicioso.

Cuantas veces ¿Alguna vez has tenido que lidiar con un interlocutor agresivo? ? Ya sea un gerente, un colega o un miembro de su familia, la comunicación agresiva es una forma de relacionarse que a nadie le gusta.

Sin embargo, en la vida puede pasar de tratar con interlocutores de este tipo, por ejemplo el trabajo pero también con la familia.

¿Qué hace una persona cuando usa un estilo agresivo?

Hay comportamientos atribuibles al lenguaje verbal pero especialmente al lenguaje no verbal que potencian este estilo.

Veamos algunos de ellos refiriéndose al lenguaje verbal.

  • El uso de generalizaciones : «siempre estás…»; «nunca lo haces …».
  • Utilizando la juicio : «Eres incapaz»; «eres desagradable»; «Siempre crees que lo sabes todo».
  • Interpretaciones : «Dices eso porque no eres capaz de hacerlo;» Quieres llorar porque sabes que te equivocaste «.
  • Hacer un sermón : «Hubiera esperado un comportamiento más maduro de ti»; «Deberías tener más cuidado con lo que dices porque no eres capaz de manejar situaciones».

Ejemplos de comportamientos no verbales relacionado con el estilo agresivo:

  • Eleva tu tono de voz.
  • Interrupción de turnos de conversación; en otras palabras, cortaron el piso.
  • Mimetismo facial contraído a menudo asociado con enrojecimiento.
  • Rigidez corporal.
  • Reducción de la distancia al interlocutor.
  • Gestos rápidos o explosivos (portazos, puñetazos en la mesa, etc.).

Además, un interlocutor agresivo suele estar animado por sentimientos de ira o sus derivados (resentimiento, irritación, enfado, etc.). Este aspecto tiene una implicación importante. Cuando estás muy enojado, ¿qué tan bien puedes escuchar? Poco, supongo. Es válido para todo ser humano; Las emociones, en general, cuando son fuertes, indican al cerebro que esté alerta porque existe la posibilidad de que deba obligar a la persona a huir o luchar. Escuchar y pensar son dos actividades mentales que, si lo piensas, no son imprescindibles para el ataque o la huida (pierden el tiempo) y por eso nuestro cerebro tenderá a inhibirlas en alerta. El resultado es que una persona enojada ha inhibido profundamente sus habilidades para escuchar y pensar.

¿Entonces lo que hay que hacer?

Estamos, por tanto, en presencia de una persona que nos ataca a nivel verbal y no verbal y que no nos escucha. Ciertamente no es una situación simple, pero ¿qué podemos hacer y qué no debemos hacer?

  • Evite responder con un estilo agresivo : Si yo a mi vez respondo levantando la voz, generalizando y juzgando, el resultado será aumentar la escalada de la agresión. El otro atacará a su vez. El problema que desencadenó la discusión se perderá de vista y la comunicación solo se desarrollará en ataques personales. Se cree erróneamente que al atacar al otro o, peor aún, hacerlo sentir culpable, el otro dejará de ser agresivo. Esta es una trampa; desencadenar sentimientos de culpa en la otra persona y hacer que se sienta juzgada empeora la calidad de las relaciones y ayuda a dejar los problemas sin resolver.
  • Evite responder con un estilo pasivo : no importa cuál sea el rol de la otra persona, ya sea nuestro gerente, colega, amigo o familiar. Aceptar pasivamente las ofensas y los juicios tendrá el único efecto de hacer que la otra persona comprenda que con nosotros puede permitírselo.
  • Evite las «insinuaciones»: Desafortunadamente, la implicación es una modalidad de comunicación que veo que se usa con frecuencia pero que es inútil. Su efecto, ya negativo en sí mismo, se agrava aún más cuando tocas un estilo pasivo seguido de «insinuaciones». De hecho, es una comunicación poco clara en la que uno asume que el otro comprende. Sin embargo, las ocasiones en que esto sucede son muy raras porque la otra persona a menudo tiene una opinión diferente a la nuestra sobre lo que está bien o mal.
  • Mantener el contacto visual : ¿Por qué una persona tiene que levantar la voz si está a un metro y medio de ti? Porque levantar la voz es una forma de afirmar su poder sobre nosotros. Nuestras respuestas (verbales y no verbales) deben ir en la dirección opuesta, es decir, enviar un mensaje de igualdad relacional. El contacto visual es el primer elemento que determina la simetría o asimetría relacional.
  • Mantente enfocado en el contenido : si hay un problema hay que permanecer en él sin centrarse en el personal, de lo contrario se desencadena un conflicto destructivo y el problema persiste. Entonces, ante un: «este trabajo apesta», relacione el problema con: «¿qué está mal?»; o delante de una frase «siempre es lo mismo» por ejemplo: «Entiendo que estés muy enojado pero sigamos en esta situación».
  • Expresa con calma lo que consideras inaceptable. Si una persona nos ofende, no tiene derecho a hacerlo, sin importar el papel que desempeñe ni el error que hayamos cometido. Aceptar una ofensa o un acoso lleva al otro a creer que tiene derecho a hacerlo. A nivel relacional, esto es profundamente negativo porque cualquier ser humano, ofendido o juzgado, se sentirá triste, mortificado, culpable, avergonzado o enojado. Independientemente de quién esté equivocado y quién tenga razón en un conflicto, estas emociones solo deterioran la relación y obstaculizan el crecimiento personal y de la relación. Entonces, si una persona nos dijera: «¡eres un mentiroso!» Sentámonos autorizados a responder con empatía pero también con seguridad. Por ejemplo: «Entiendo que estés muy enojado e infeliz pero no acepto que me ofendas».
  • Mantenga sus posiciones : si hemos tomado una decisión, por ejemplo, con un cliente, debemos mantenerla para no perder credibilidad. Si, por ejemplo, un cliente afirma recibir un reembolso que no podemos darle, evitamos expresiones como: «si fuera por mí lo reembolsaría pero las reglas de la empresa no lo permiten»; nos hacen parecer personas que se adaptan pasivamente a reglas que no comparten. Mejor ser empático pero firme. Por ejemplo: «Entiendo su punto de vista pero no puedo reembolsarle»; «El hecho de que me ofenda no cambia mi posición: no se le puede hacer el reembolso».
  • Poner un stop afirmativo : cuando tenemos una persona que levanta la voz, no escucha, grita, nos interrumpe y nos juzga, podemos tratar de entender mejor cuál es el problema específico, podemos entender su malestar pero si eso no cambia las cosas, la única solución es para resaltar la imposibilidad de tener un intercambio y de posponer.

Nuestra propia visión de nosotros

El problema es que a veces, cuando una persona se nos acerca de forma agresiva, desencadena estos «Pequeñas vocesQue podamos llevar con nosotros toda la vida. Si, por ejemplo, tengo una visión de mí mismo de una persona que es incapaz de afirmarse, sin darme cuenta dejaré que esta visión me afecte, provocando que tenga pensamientos automáticos tales como: «si contesto empeoraré la situación».

Otras veces puede haber aprendido que cuando nos equivocamos, nos equivocamos como personas; esto nos lleva a aceptar ofensas y juicios («ella tiene razón, yo soy un tonto») y no nos legitima para reaccionar.

No es raro que se den casos en los que la reacción, por ejemplo, ante un gerente agresivo se perciba de nuestra parte como una acción que pone en peligro nuestra estación de trabajo. En muchos años de consultoría empresarial, he visto a personas despedidas por muchas razones, pero nunca porque pidieron que no se las ofendiera o interrumpieran mientras hablaban.

Asimismo, en la pareja, la reacción puede verse como algo que pone en riesgo la relación. Entonces, para aceptar una ofensa o un juicio negativo, comenzamos a decirnos que quizás la otra persona también tenga razón porque es cierto que podemos estar de mal humor y otras coartadas similares. Paradójicamente, el efecto de aceptar un comportamiento agresivo a nivel de comunicación para evitar rompiendo la relación solo lo hace más probable; de hecho, a la larga no es seguro que la comunicación agresiva se detenga pero, por el contrario, es cada vez más probable que aumente. Los resultados pueden ser dobles: el deterioro de la relación o la ruptura de la misma.