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Cura sus heridas para que ya no te controlen

junio 7, 2021

Curar heridas emocionales no significa olvidarlas …

Curar heridas emocionales no significa olvidar, es especialmente necesario haz que dejemos de controlar nuestras vidas. Requiere un meticuloso proceso de transformación donde entendamos no, no seremos los mismos, porque la curación no es un retorno, sino un hábil reconstrucción para formar a alguien nuevo, alguien más fuerte y valioso.

Todos tenemos llagas que necesitan atención.. Vivimos en un mundo donde hay muchas formas de violencia, algunas más explícitas y otras ocultas y silenciosas. Entonces, hechos como el sexismo, la discriminación, el acoso, el bullying físico o las redes sociales, los efectos de la disfunción familiar o incluso los mensajes culturales sobre la belleza y el éxito también forman parte de esas heridas que pueden dejarnos cicatrices.

Durante los últimos siglos, la psicología occidental ha intentado con diversos grados de éxito curar heridas con su amplia gama de enfoques y técnicas. Esta es una ciencia que trata de aliviar este dolor, de proporcionar las técnicas adecuadas para mejorar nuestros patrones de pensamiento y comportamiento a fin de lograr un cambio, una mejora vital.

Sin emabargo, nada de esto será posible si la persona, si el paciente mismo, no tiene la voluntad. Además, muy a menudo, lejos de abordar este problema, este evento particular o este pasado traumático, la gente opta por apretar los dientes, cerrar el corazón y caminar hacia adelante sin mirar por los espejos retrovisores.

Esto es una mala estrategia, y más, otro error en el que caemos en pensar que el tiempo lo cura todo, que no hay nada más que hacer que dejar pasar los días, meses y años para que todo se resuelva. Sin emabargo, el tiempo no cura nada, lo que cura es lo que hacemos con este clima.

Curación de heridas: buscando el dolor primario

Alba tiene 30 años y perdió a su padre hace casi ocho meses. Su séquito, su pareja, sus amigos y su familia quedan sorprendidos por su dolor. No pidió días libres después del funeral para su trabajo y se centró casi obsesivamente en sus planes profesionales.

Nadie la vio llorar o aliviarse emocionalmente de nadie. Su comportamiento es más activo que nunca, tanto que no se queda en casa ni un segundo, es como intentar estar ocupada todo el tiempo para no pensar, para no sentir. Sin embargo, llegó a tal punto de agotamiento y estrés que ella misma decidió acudir a su médico de cabecera para darle «algo para dormir o relajarse». Su médico decide recomendarle una terapia.

Entonces, una vez evaluado el caso de Alba, el psicólogo tiene dos cosas muy claras en mente. La primera es que su paciente no lamentó ningún tipo. La segunda es que Alba creó un «yo de supervivencia» muy eficaz para ocultar un profundo dolor primario. Alba necesita curar sus heridas, heridas que tal vez van más allá de la mera pérdida de su padre, hechos traumáticos que pudieron estar en su pasado y que ahora con la muerte de su padre se han reactivado para formar un «todo» aún mayor.

Esta historia nos permite comprender dos cosas que describiremos a continuación. Ante la experiencia de dolor, vacío y confusión que genera un evento traumático como abuso, pérdida o lo que sea, es común que la persona intente seguir adelante, dejar ese hecho atrás, olvidarlo. Crea un «falso yo», una personalidad con la que mantenerse a flote.

Sin embargo, esta herida primaria sigue ahí, latente, y poco a poco se irá extendiendo para crear otras heridas secundarias (aislamiento, trastornos de la personalidad, ansiedad, depresión …).

5 formas de curar tus heridas

  • Describe y toma conciencia de cómo te sientes.. Un primer consejo es no dejar que se instale la vergüenza que sientes hoy y, para ello, nada mejor que saber describir los estados emocionales. Palabras como «hoy me siento vacío, enojado, herido, asustado, solo, molesto o frustrado, etc.» puedo ayudarte.
  • El segundo paso es «sin adicción. «Tenemos que entender y aceptar que nadie merece ser víctima de su trauma, esta decepción o su estado de ánimo negativo y persistente.
  • El tercer paso es elautocompasión. Nadie debería amarnos tanto o preocuparse por nuestras lesiones tanto como tú. Sentir compasión es hacer visible el dolor y comprender que hay que tratarlo, aliviarlo.
  • Encuentra un buen apoyo. Aunque queramos, no siempre es bueno afrontar solos nuestros problemas diarios. Tener un buen apoyo o fomentar el alivio emocional de otras personas siempre es de gran ayuda.
  • El ultimo paso es cambio. Sanar heridas requiere comenzar con más de un cambio a nivel personal y en nuestro entorno para dar forma a alguien nuevo. En ocasiones conocer gente nueva, embarcarnos en nuevos proyectos o disfrutar de nuevos pasatiempos nos da suficientes incentivos para empezar a luchar con más fuerza y ​​entusiasmo.