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El síndrome del superviviente, ¿una prueba para los supervivientes?

junio 12, 2021

Salir de un accidente o de un acontecimiento trágico parece algo bueno. Sin embargo, para los sobrevivientes puede convertirse en una verdadera tortura.

El 27 de enero conmemoraremos el Holocausto, un episodio horriblemente trágico de la historia que sigue siendo, incluso hoy, una gran plaga que nos cuesta curar. Para las generaciones herederas, este es un horror que nunca debe repetirse. Para los supervivientes, era necesario volver a aprender a vivir, todos los días, con este pasado indescriptible.

Cuando una persona sobrevive a una tragedia o un accidente, es muy común que posteriormente experimente la síndrome de superviviente. Este síndrome a menudo aparece cuando uno ha presenciado la muerte de un ser querido, o incluso una masacre, y se clasifica como un síntoma significativo del trastorno de estrés postraumático.

Las dolorosas consecuencias son, para el superviviente, la culpa de haber sobrevivido, de no ser una de las víctimas, incluso el sentimiento de haber traicionado al fallecido.

Si este síndrome se puede aplicar a muchas tragedias (accidente de avión, desastre natural), los primeros trabajos publicados sobre este tema se centraron en supervivientes de campos de concentración. Numerosos psiquiatras y autores, que en ocasiones han sido deportados a campos, han publicado trabajos sobre este tema, como Bruno Bettelheim o Élie Wiesel.

La culpa del superviviente se identificó por primera vez en la década de 1960, cuando muchos terapeutas la observaron en los supervivientes del Holocausto. Se han reconocido signos y síntomas similares en sobrevivientes de diversas situaciones traumáticas, como peleas, desastres naturales, atentados terroristas, accidentes aéreos … Una forma de este síndrome también se ha observado en equipos de rescate y terapeutas, quienes también pueden sentir un forma de culpa hacia los que sufren.

¿Cómo se siente la persona que padece este síndrome?

  • Resurgimiento de recuerdos y ansiedad: las imágenes del desastre siguen volviendo a la mente de la persona
  • Culpabilidad: la persona puede sentirse culpable por la muerte de otros, pero especialmente culpable por haberlos sobrevivido, y autocondenarse por haber sobrevivido y no haber podido salvar a otros.
  • Ensuciamiento emocional: va de la mano con un sentimiento de degradación y desensibilización de la experiencia
  • Irritabilidad, ira, agresividad.
  • Trastornos físicos: trastornos gastrointestinales por nerviosismo, hipertensión, dolor de cabeza …

La persona también puede sufrir ansiedad por la muerte, dificultad para concentrarse o mostrar una fuerte sensibilidad emocional o incluso apatía. Sus relaciones sociales pueden deteriorarse debido a su propensión al aislamiento, y puede tener una tendencia a buscar absolutamente un significado trascendente en la mortalidad. Este síndrome debe tomarse muy en serio porque puede provocar neurosis obsesiva o depresión.

La síndrome de sobreviviente Es una especie de ironía trágica consciente: lo que otros puedan pensar que es positivo, es decir, haber sobrevivido a un evento trágico, se convierte en un trauma real que, en casos extremos, puede conducir al suicidio. El duelo y la aceptación, la resiliencia y el alivio de la vida deben ser los objetivos de la terapia, que es más que necesaria para los sobrevivientes.