Saltar al contenido

¿Es la vulgaridad un signo de honestidad?

julio 14, 2021

Según un estudio reciente publicado en la revista «Social Psychological and Personality Science», tendemos a considerar a las personas que juran como más honestas.

¿Se podría considerar jurar una promesa de honestidad? En cualquier caso, esta es la conclusión a la que llegan los especialistas, en un estudio publicado en la revista Social Psychological and Personality Science.

Un estudio sobre malas palabras

De hecho, según el estudio, tenderíamos a considerar más honestas a las personas que juran. Sin embargo, las palabrotas se ven a menudo como algo que solo se expresa en un contexto familiar o amistoso, y que es totalmente inapropiado y vulgar en ciertos contextos, como en el trabajo. Maldecir, que es lo que hacemos a menudo cuando estamos enojados, sorprendidos o frustrados. Esto a menudo se asocia con personas que no pueden contenerse, que dicen todo lo que piensan sin contenerse.

Sin embargo, es precisamente el hecho de expresar tus sentimientos sin filtros lo que, según el estudio, haría que las personas que juran nos parezcan más honestas. Los investigadores destacaron el ejemplo de Donald Trump, quien usó malas palabras en algunos de sus discursos, lo que lo hizo parecer más auténtico y completo que otros políticos.

Los autores del estudio señalaron particularmente esta paradoja: aunque las malas palabras están bastante mal consideradas, especialmente en ciertos contextos donde parecen ser totalmente inapropiadas, indican sin embargo que la persona está hablando abiertamente su opinión, sin adornos y, por lo tanto, es auténtica.

Según el Dr. David Stillwell, coautor del estudio: «La relación entre la vulgaridad y la deshonestidad es especial. Decir palabrotas es a menudo inapropiado, pero también puede probar que la persona te está dando su opinión honesta. Su lenguaje para que sea más civilizado, tampoco filtra su punto de vista.

El método de estudio

El estudio reunió a 307 participantes que primero respondieron un cuestionario sobre las malas palabras que usaron y el contexto en el que lo hicieron. Posteriormente, los investigadores les hicieron una prueba para evaluar su tendencia a mentir: encontraron que las personas que usaban más blasfemias en su vida diaria eran las menos propensas a mentir.

En segundo lugar, los investigadores analizaron a más de 75.000 usuarios de Facebook y su uso de blasfemias en los comentarios. Según el estudio, los usuarios que juraban utilizaron más estructuras del lenguaje que se asociarían más fácilmente con la honestidad, como el uso de los pronombres «yo» y «me», por ejemplo.

El estudio también encontró que los usuarios, que eran todos de Estados Unidos, usaban más o menos malas palabras según el lugar donde vivían. Los de los estados del norte utilizaron más insultos y blasfemias que los de los estados del sur.

Para saber más : «Francamente, nos importa un carajo: la relación entre la blasfemia y la honestidad»