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Estoy decepcionado de mí mismo: la destrucción de la autoestima

julio 12, 2021

Los episodios estresantes de la vida pueden destrozar la autoestima, llevar a la autodecepción y a creer que no tienes las cualidades y los recursos que pensabas que tenías.

Como resultado de eventos estresantes, pero no solo, puede haber un disminución de la autoestima positiva y la confianza en los recursos propios. A largo plazo, la persona desarrolla la convicción de no tener ningún valor, no tener los recursos, habilidades y cualidades, ni siquiera las que pensaba tener antes del estresante evento.

Desde un punto de vista cognitivo, la persona busca e identifica constantemente sus propias deficiencias y, al mismo tiempo, oscila entre la duda de nunca tener valor y la convicción de no ser el mismo de antes.

Una consecuencia de este impasse cognitivo es que la persona comienza a pensar en su experiencia, a buscando evidencia de su inutilidad. Cualquier situación de dificultad o inestabilidad será considerada un fracaso y testimonio de una falta de valor.

En busca del perfeccionismo

No se permiten errores, ni siquiera el perdón. El pasado comienza a estar marcado por eventos negativos que, en la memoria, aumentan en cantidad, frecuencia y tamaño, hasta el punto de manchar todo recuerdo positivo. Las derrotas, en la memoria, empiezan a valer el doble y los aciertos no se cuentan o serían por casualidad. Los errores grandes se evalúan como errores que no se pueden corregir.

La persona luego se da por vencida. Abandona las relaciones, la satisfacción laboral y personal, alcanza sus metas, renuncia a sus emociones y se desvanece lentamente, delegando en los demás las tareas de la vida cotidiana que hasta hace poco realizaba con precisión, competencia y satisfacción.

Somatizaciones

Desde el punto de vista somático, hay alteraciones del sueño y del apetito, fatiga, dolores y molestias, pérdida del placer sexual.

Entrega implícita en la renuncia alimenta sentimientos de inutilidad y la persona se convierte en un víctima de ella misma. Es una de las condiciones que, por regla general, se define como depresión, o una «caída», una «depresión» del estado de ánimo y su estado psicofísico.

Es bueno intervenir temprano para evitar que el mecanismo de la renuncia se vuelva global: en este caso, de hecho, eluna persona también renuncia a amarse a sí misma y a tomar medidas para sentirse mejor y vivir la vida con satisfacción.