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La fuerza de las relaciones entre hermanos

marzo 6, 2021

Mayores, más jóvenes o más jóvenes, somos complementarios, similares o diferentes y, a veces, las fallas de uno son las cualidades del otro y viceversa.

Aunque no sintamos su peso en nuestro presente, la familia, y sobre todo la influencia de nuestros hermanos y hermanas es mucho mayor de lo que imaginamos. Nuestra infancia es la base de la construcción de nuestra vida, de la que todos estamos profundamente imbuidos. Ya sea que nuestros hermanos sean sinónimo de conflicto o amor desmesurado, han construido nuestra identidad.

Una fuerte influencia entre hermanos y hermanas.

Los psicólogos tienden a pensar que la influencia de los hermanos es mucho más fuerte que la de los padres. ¿Por qué puede ser tan fuerte la relación entre hermanos?

Simplemente porque provienen del mismo útero, también en el inconsciente los hermanos y hermanas se ven a sí mismos como piezas de un mismo cuerpo, llegando a veces hasta el parecido físico que acogen. Pero este amor no siempre está en buena forma, ni mucho menos. De hecho, las relaciones hermano-hermana no necesariamente van bien, son fuentes de celos, conflictos y, a veces, incluso guerras desde la infancia. Muchos adultos que odiaban a sus hermanos cuando eran jóvenes ahora los aman mucho.

Celos, ¿un sentimiento necesario?

Tan pronto como el niño ya no está solo en la familia, se pierde la singularidad de recibir a un extraño. Y aunque un niño puede sentir afecto por su hermano o hermana, los celos nunca están lejos. Por qué ?

La rivalidad entre hermanos gira en torno al amor de los padres. Quién será el más querido por sus padres, el favorito en otras palabras. Uno buscando superar al otro y por tanto, valorarse a sí mismo. Pero también puede ser una cuestión de llamar la atención o simplemente romper comparaciones familiares poco saludables. Es inevitable y esencial en el proceso de crecimiento del niño.

Así, el niño aprende a través de los celos a compararse y a diferenciarse de sus hermanos y hermanas con el objetivo de convertirse en él mismo. También este odio es inherente al amor. Pero es por eso que algunos hermanos que crecen llegan a un amor pacífico mientras que otros tienen resentimiento mutuo. Los adultos, hermanos y hermanas eligen ignorarse unos a otros en el mejor de los casos y, en el peor, abusar unos de otros.

Algunos niños, una vez que se convierten en adultos, permanecen atrapados en un patrón que se desarrolló cuando eran niños. Como el hermano que siempre quiere superar a su mayor y hacerlo mejor que él o una hermana que constantemente menosprecia a su hermana pequeña. En la edad adulta, estos patrones pueden persistir en nuestras relaciones sociales, rechazando a menudo proyecciones inconscientes de lo que hemos experimentado en nuestros hermanos.

Un lugar destinado

Nuestro papel estaría entonces definido por nuestro lugar en nuestros hermanos.. Dependiendo de nuestro lugar en la familia, mayor, menor o menor, adoptamos un estilo relacional diferente. Así encontraríamos fuertes similitudes en el vocabulario y en las patologías de niños del mismo rango.

También es posible que tengamos que ocuparnos de casos especiales en determinadas familias:

  • El papel de la hermana-madre

La hermana mayor puede asumir el papel de hermana-madre. Un lugar que la convertirá en ingeniosa, hipermadura, olvidándose de las debilidades infantiles que tiene. Este la madurez sofocará sus propios deseos y privarla del descuido de los niños de su edad. ¿Puede esta persona convertirse entonces en él mismo?

El peso de las responsabilidades evita que la persona sea frágil o simplemente se quite la independencia y se vaya a vivir su propia vida. Entonces será difícil renunciar a esta familia oa cada uno de sus roles, y que da sentido a su existencia. Sin embargo, no es imposible experimentar más adelante discutir con tus hermanos para recuperar el tiempo perdido y al mismo tiempo darte cuenta de ti mismo en tu nueva vida.

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  • La relación entre gemelos

Algunos gemelos están muy unidos, mientras que otros no. Un gemelo puede ser un doble, un complemento o incluso la persona que más nos importa. Es posible al hacerse adulto que la partida del otro se experimente mal, con un sentimiento de soledad y de desamparo ante este ser que está lejos. Ya sea el gemelo o la complicidad lo que ha hecho que esta relación sea tan fuerte a lo largo del tiempo, los gemelos a menudo tienen la sensación de no estar del todo completo si no se hablan o no se ven durante unos días.

Por tanto, es fundamental diferenciar a los gemelos por ser dos personas diferentes por su bienestar. Esta individualización les permitirá construirse como persona individual y no como pareja o binomio.

Una relación que a veces puede hacer que uno asuma el papel de dominante y el otro el de dominado. Este constante equilibrio de poder no es de ninguna manera la preocupación de todos los gemelos, al contrario. Como regla general, los gemelos son muy abiertos entre sí y aceptan los consejos de los demás. De cualquier manera en una relación entre gemelos, uno siempre está muy atento al otro.

Por tanto, cada hermano tiene su propia historia. Las pruebas y aprendizajes de la vida que atraviesan alegrías, tristezas y más giros del destino forjan esta relación que se construye entre hermanos y hermanas.