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La llegada de un bebé, ¿una prueba para la pareja?

marzo 24, 2021

Si el nacimiento de un hijo es un acontecimiento feliz, no siempre estamos preparados para afrontar esta llegada en pareja.

Todos los padres se enfrentan a problemas que no surgieron antes con la llegada de un primer bebé. Es importante lidiar con sus dificultades para que no se conviertan en un problema mayor, lo que resultará en una separación. ¿Qué pareja puede presumir de no haber cambiado después de la llegada de un bebé? ¿Cómo afrontar estos problemas?

Nuevas responsabilidades

El 10% de los niños menores de dos años vive con uno de los padres, y El 25% de las parejas se separan en los primeros meses después del nacimiento del bebé.. Al no unir a los padres, estas cifras muestran que la llegada de un niño agrava los problemas existentes. Por lo tanto, es mejor resolver primero sus problemas. El nuevo estatus de padre implica nuevas responsabilidades, nuevas prioridades y también reorganizar su vida diaria.

En verdad, basta con encontrar un nuevo equilibrio con esta ecuación de tres. Pero no todos los padres encuentran este equilibrio tan fácilmente, cuando ya están luchando por hacer frente a sus propias ansiedades, fatiga, consejos divergentes de diferentes miembros de su familia, etc.

Cuando los compromisos en la pareja se vuelven difíciles, cuando las dificultades de uno no son escuchadas por el otro, la separación puede parecer liberadorami. La postparto inevitablemente indica una relación que debe reinventarse. Las crisis están más presentes en la pareja durante este período y, además, suelen ser más violentas.

¿Por qué surgen los problemas?

Cuando llega un bebé, la estructura de la pareja cambia inevitablemente. El choque ocurre cuando uno de los dos socios no acepta el cambio y no desea adaptarse, crea un desequilibrio.

Especialmente si no se ha establecido un diálogo antes de la llegada del niño., es fundamental abordar este tema y para llegar al fondo de las cosas, es necesario prepararse. Además, cuando uno de los socios invierte demasiado en su relación con su hijo en detrimento de su pareja, la ruptura nunca está lejos. El bebé es sin duda el centro de atención pero le toca al bebé adaptarse al ritmo de sus padres, él no es el rey.

Todos deben saber dar un paso hacia el otro para entenderse mejor. En cuanto ya no nos sentimos felices en nuestra relación, nos cuestionamos y se hace necesario dialogar si nuestra voluntad es construir algo y tener proyectos comunes de futuro. Para estar en la misma onda cuando llega el niño, no hay milagros, hay que hablar de educación, de su vida en pareja y de cómo todos ven las cosas. El intercambio es importante, e incluso esencial..

Además, muchas personas piensan que haber vivido juntos durante mucho tiempo los protegerá de los conflictos, este no es el caso. Por el contrario, los dúos fusionales a veces experimentan muy mal el estallido de su burbuja..

La mujer también puede sentir el sentimiento de ser solo una madre, puede ser muy malo para la mujer cuando su esposo la ve así. Tienes que aprender a escapar de tu casa para salir por dos, pidiendo ayuda a los que te rodean. El apoyo de los demás es bienvenido, es importante no permanecer aislado.

San olvida eso encontrar tu lugar en esta nueva familia no es fácil. Muchas mujeres se quejan de un padre ausente, que no ayuda o poco. El padre debe tener un lugar primero, para que pueda encontrarlo. También necesita el reconocimiento de la madre por su nuevo papel como padre. Una vez más, la escucha y el diálogo siguen siendo muy importantes. Cuando llega un bebé, el hombre también puede tender a sentirse abandonado, a veces culpable de sentirse hostil hacia su hijo (vínculo especial con la madre), envidioso de un bebé que ocupa todo el espacio o incluso tener el deseo de encontrar a su compañero de antes de.

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Y cuando se trata de sexualidad, todos van a su propio ritmo. Es normal que las mujeres recuperen su feminidad poco a poco, cuando está estresada, amamantando, noches difíciles, fatiga, cicatrices del parto, etc. Hay muchas razones por las que una mujer pierde todo deseo de sexualidad (el vientre no es firme, no quieres estar desnuda, etc.), y la mala imagen que la mujer tiene de sí misma después del parto no ayuda. Por tanto, la sexualidad también es objeto de controversia. Para que la mujer se sienta mejor es recomendable que se cuide yendo al instituto, cuidando su vestimenta, etc.

El hombre también tiene su papel que desempeñar al valorarla, al restaurar su confianza en sí mismo (obsequios, cumplidos, etc.). Lo principal es mostrarle al otro que todavía es deseable, asegurarle sus sentimientos sin hacer que la gente se sienta culpable por esta falta de deseo sexual. La sensualidad también puede ayudar a la pareja en esta dirección (masajes, caricias).

Y tú, ¿cómo viviste la llegada de tu hijo?