Saltar al contenido

La prueba del malvavisco – Psychologue.net

agosto 30, 2021

La prueba del malvavisco es muy sencilla pero, según varios estudios, predeciría el éxito de la vida futura de una persona.

La prueba del malvavisco es extremadamente simple, tan simple que uno se pregunta qué tan efectiva puede ser.

El principio es simple: le presentamos un malvavisco a un niño diciéndole que ya se lo puede comer pero que, si espera quince minutos, tendrá dos.

¿Para qué sirve la prueba del malvavisco?

Esta prueba mide la sensibilidad de las personas a la gratificación retrasada. Un clásico de la economía conductista (o conductismo), este experimento fue realizado por primera vez por Walter Mischel en la Universidad de Stanford en 1972. Y a pesar de su aparente simplicidad, es uno que, hasta ahora, ha podido ser el predictor más preciso de la evolución de una persona. éxito futuro.

¿Qué es la gratificación diferida? Es nuestra capacidad preferir retrasar una recompensa para que sea más importante. En otras palabras, es mostrar autocontrol aceptar un pequeño sacrificio en el momento presente para tener una visión a largo plazo y recibir beneficios futuros.

Y los resultados son impresionantes, porque no se trata solo de un simple caramelo. Un mejor autocontrol y una mayor sensibilidad a la gratificación retrasada fue un factor de predicción del éxito en diferentes áreas de la vida, desde el rendimiento escolar hasta la vida amorosa o el estado de salud. En 2011, la Universidad de Pensilvania publicó los hallazgos de un estudio de 1,000 niños seguidos durante más de 30 años. Y son sorprendentes: cuando termina el estudio, cuando los sujetos tienen 32 años, los que optan por comerse el malvavisco de inmediato son:

  • 27% tiene problemas de salud,
  • El 10% tiene adicciones,
  • 43% tiene antecedentes penales
  • El 32% tiene ingresos inferiores a 20.000 dólares al año.

Mientras que los sujetos que esperaron el segundo malvavisco son:

  • 11% tiene problemas de salud
  • 3% tiene adicciones
  • 13% tiene antecedentes penales
  • 10% para tener ingresos inferiores a 20.000 dólares anuales.

Otro equipo de la misma universidad también había demostrado que la prueba de malvavisco podía predecir mejor el éxito futuro de una persona que la prueba de coeficiente intelectual. Siendo así, es bastante lógico, porque ser más inteligente no significa necesariamente apostar por el futuro y viceversa.

Otro punto interesante en esta prueba de malvavisco es que aquellos que prefieren esperar al segundo malvavisco son más felices. Además, los investigadores de la economía del comportamiento consideran que la gratificación retrasada y, por tanto, el autocontrol, son componentes esenciales de la felicidad.

¿Cuál es la relación entre la gratificación retrasada y la felicidad?

Ésta es una pregunta que se puede plantear porque, a primera vista, no parece necesariamente que exista una conexión. Por el contrario, la gratificación diferida parece bastante alejada de nuestra idea de «carpe diem», es decir, disfrutar de la vida en el día a día.

Según Dan Gilbert, psicólogo social de Harvard, hay dos tipos de felicidad inherentes a los seres humanos: natural y sintética. Para él, la felicidad natural es lo que sientes cuando obtienes lo que quieres. Por el contrario, la felicidad sintética es una gratificación que nos creamos cuando logramos lo que queremos. Estos dos placeres son tan fuertes y profundos como el otro, y también buenos para los humanos.

shutterstock-633431483.jpg

Pero entonces, ¿cuál es la diferencia?

Podemos producir felicidad sintética tomando el control y haciendo planes para nosotros mismos. Porque lo que hace felices a las personas y les hace querer seguir adelante es tener proyectos, ya sean personales, profesionales, románticos o de otro tipo.

Ya sea felicidad natural (por ejemplo, ganar la lotería) o felicidad sintética (por ejemplo, casarse), la curva de satisfacción aumentará por un tiempo, luego volverá a su nivel inicial, porque el ser humano es así. Para mantener una curva de satisfacción alta, tener proyectos es la mejor solución. ¡Y no crea que perderse lo arruinará todo! Por el contrario, según un estudio de 2006, el nivel de satisfacción cerebral vuelve a su curva inicial incluso después de pruebas difíciles (como el duelo).

No dudes en tomarte un tiempo para ti, para disfrutar de lo que amas, para desarrollar tu pasión y tu creatividad, y así desafiarte a ti mismo.