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Las claves para saber si vives con pasivos agresivos

junio 7, 2021

La «agresión silenciosa» es más común de lo que imaginamos, pero no sabemos cómo definirla porque creemos que no nos afecta tanto como pensamos.

La conducta pasiva agresiva o la llamada agresión «silenciosa» puede ser reconocida en la pareja, familiares o compañeros, pero muchas veces preferimos ignorarla o no darle la importancia que se merece. Sin embargo, cuando una persona se involucra en este comportamiento con frecuencia, puede sufre de un trastorno que afecta sus relaciones interpersonales y su convivencia con otros.

El pasivo agresivo responde a un patrón de comportamiento marcado por conflictos de autoestima que puede resultar del abandono del niño, inseguridad reforzada por malas experiencias en sus relaciones emocionales o conductas aprendidas, que se vuelven recurrentes. No es solo para hombres y puede ocurrir en cualquier entorno social.

¿Cómo reconocer un pasivo agresivo?

Una persona pasivo agresiva no expresa lo que siente cuando está enojado, porque prefiere «castigar con silencio«y esperará a que el otro le pregunte qué le pasa o se disculpe por algo que tal vez no esté seguro de haber hecho. El pasivo agresivo negará el conflicto o lo rechazará de plano porque tiene miedo de afrontar la situación y prefiere estar orgulloso.

El es una persona dependiente, pero ella tampoco lo reconocerá. Le gusta mucho sentirse cuidado por los demás, pero dirá que necesita independencia y autonomía y que nadie se preocupa por él o ella. Entonces, cuando no recibe la cantidad de amor o atención que necesita, se aburrirá visiblemente.

Esto es confuso para otros, quienes lo identificarán como ambiguo, ambivalente o inconsistente en la expresión de sus sentimientos.

En razón de esta dificultad para expresar lo que realmente siente y lo que quiere, el pasivo agresivo evitará cualquier conflicto y es la típica persona que no responde a los mensajes, que se olvida de lo que se le ha dicho, no habla con sinceridad y no presta atención cuando alguien más intenta confrontarlo.

Luego pasamos a la victimización. El pasivo agresivo es experto en «cambiar las tornas» en cualquier situación para salir victorioso porque la culpa nunca es de él, sino de los demás. Ignora la autocrítica porque siempre tendrá razón y los demás se equivocarán. Solo ve su propio dolor y su propia discrepancia, pero le falta empatía para generar confianza en una discusión.

¿Cómo actuar ante una persona pasivo agresiva?

1. Dale tiempo. Si intentas hacerle creer que está equivocado, que el problema no es con los demás, sino con él o ella, reforzarás su agresividad silenciosa. Lo más efectivo es no darle tanta importancia a su actitud ante el conflicto y dejar pasar el tiempo. El miedo al abandono y la necesidad de ser atendido harán lo propio y lo empujarán a dar el primer paso para hablar de lo sucedido..

2. Tome cierta distancia. En la misma línea que el primer paso, el segundo es alejarse. Entiende que es una persona que tiene gran dificultad para expresar sus sentimientos pero que no puedes actuar como redentor o salvador, porque fortalecerás su papel de víctima.

3. Piense y hable. Cuando haya pasado la explosión de agresión silenciosa y ambos estén más tranquilos, trate de hablar objetivamente de lo sucedido; es decir, no caer en acusaciones personales, sino tratar deenunciar la situación de forma racional y objetiva.

Si este comportamiento es recurrente y esta persona no escucha la razón, debe buscar ayuda profesional porque puede manifestar un trastorno que requiere diagnóstico. Las personas pasivo-agresivas encuentran tantos problemas de comunicación que llegará un día en que la realidad de la soledad les hará cuestionar su propia actitud.