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Prueba: ¿Está demasiado preocupado?

julio 16, 2021

Sentirse un poco preocupado es natural, pero si las preocupaciones dominan su mente, podría ser el momento de encontrar una manera de vivir más relajado. Te mostramos cómo.

En la sociedad actual, no hay lugar para el fracaso. Siempre tenemos que ser los mejores en todo lo que hacemos. Y lo que importa son los resultados. Si son positivos, llega la recompensa. Si son negativos, se nos lanza una carga de presión para alcanzar el nivel de excelencia solicitado. Hace que siempre estemos preocupados por algo. Ya sea en familia, en el trabajo o con otros problemas personales. Pasamos horas pensando en el futuro y cómo nuestras acciones en el presente se reflejarán allí.

La función principal depreocuparse es alejarnos del peligro, es decir, es una respuesta del cerebro a posibles amenazas. Entonces, sentirse un poco preocupado es natural e incluso beneficioso porque nos ayuda a encontrar soluciones a lo que nos preocupa. Sin embargo, cuando nos preocupamos demasiado, los niveles de adrenalina en nuestro cuerpo aumentan, aumentando la ansiedad. Este nosotros lleva a perder la capacidad de razonar bien.

Los estudios indican que solo el 15% de nuestras preocupaciones se centran en eventos que sabemos que tienen una alta probabilidad de ocurrir. Esto significa que el 85% de nuestros miedos están relacionados con situaciones irreales debido a nuestra propensión a los pensamientos negativos.

Los principales signos de que te preocupas demasiado son:

  • Tiene problemas para dormir y relajarse;
  • Ansiedad e inquietud;
  • Pasas mucho tiempo analizando lo que dicen los demás, enfocándote constantemente en lo que piensan los demás;
  • Te culpas por lo que no es tu responsabilidad;
  • Pasas de una preocupación a otra;
  • Ya te despiertas pensando en un problema;
  • Miras hacia el futuro y siempre imaginas el peor de los casos;
  • Baja tolerancia a la incertidumbre.

Comprueba si te preocupas demasiado

Si esto no le queda claro, averigüe con esta prueba si está demasiado preocupado. Debe tener en cuenta que antes de responder cada pregunta, debe responderla de la manera más honesta posible.

1. ¿Es todo un problema potencial para usted?

2. ¿Sufre de insomnio?

3. ¿Está afligido por una situación desagradable del pasado?

4. ¿Tiene a menudo síntomas físicos de ansiedad, como malestar estomacal o dolor de cabeza?

5. ¿Todavía te sientes culpable?

6. ¿Tiene miedo de cosas que no puede controlar, como enfermarse?

7. ¿Te cuesta mucho elegir un regalo para tu pareja o familia?

8. ¿Está siempre ocupado y nunca encuentra tiempo para relajarse?

9. Al salir de casa, ¿tiene alguna duda sobre cerrar la puerta y revisarla?

10. ¿Le molesta la incertidumbre?

11. ¿Eres generalmente negativo, siempre imaginando el peor de los casos?

12. ¿Te preocupas por los problemas de las personas cercanas a ti?

Resultado

Por cada respuesta afirmativa, agregue 1 punto. Es importante señalar que esta prueba no reemplaza la evaluación de un psicólogo.

  • 0 a 4 puntos: mantienes un nivel normal de preocupación

Eres el tipo de persona que sabe cómo equilibrar las preocupaciones con los momentos de tranquilidad. Es decir, sabes darle a los temas la importancia que tienen, sin detenerte en los extremos. No cierras los ojos ni sobreestimas lo que te preocupa. Sabes que perder el sueño porque algo salió mal está bien hasta que es constante. Cuando atraviesas un problema, sabes cómo encontrar la fuerza para razonar con inteligencia emocional y encontrar una solución. Teniendo todo esto en cuenta, tienes el potencial de seguir adelante.

  • 5 a 8 puntos: tiene un nivel moderado de preocupación

Si bien esto aún no es un problema importante, todo indica que su nivel de preocupación puede aumentar si no comienza a manejarlo mejor. Es posible que ya se sienta ansioso, tenga problemas para dormir o no pueda relajarse en su propio tiempo. Sin embargo, todo sugiere que sabe que muchas de sus preocupaciones son infundadas. Entonces, con el enfoque correcto, puede volver a convertirse en una persona más feliz y despreocupada.

  • 9 a 12 puntos: te preocupas demasiado por todo

Las preocupaciones dominan tu vida. Las personas que viven en un estado de ansiedad constante como el suyo pueden experimentar insomnio, taquicardia, náuseas, dificultad para concentrarse y socializar. Por ello, es importante tener en cuenta tres puntos: la frecuencia con la que te preocupas, la intensidad y el tiempo que pasas en este estado. Además, este puede ser un buen momento para buscar apoyo psicológico. El psicólogo te ayudará a superar tus miedos, a ser más positivo y a no preocuparte por todo.

4 sencillos pasos para reducir sus preocupaciones

La preocupación excesiva solo genera sufrimiento y no ayuda a resolver nuestros problemas. La buena noticia es que con técnicas sencillas es posible gestionarlo mejor. A continuación te enseñamos algunos de ellos:

  1. Cree en tu potencial Preocuparse demasiado es un signo de falta de confianza en uno mismo. En situaciones inesperadas, es aconsejable creer que tiene la capacidad para manejarlas. No dejes que el miedo al futuro controle tu vida. La incertidumbre ha sido parte de nuestra existencia desde que nacimos, pero también es lo que la hace más dinámica y menos aburrida.
  2. Reserve un momento para reflexionar sobre sus preocupaciones : Reserve un tiempo en el día para pensar en sus inquietudes y encontrar soluciones. Pueden ser 15 minutos por la mañana y 15 por la tarde. Después de este tiempo, intente cerrar la sesión del problema. Si se le ocurre en otras ocasiones, debe decirse a sí mismo «ahora no es el momento de preocuparse» y reemplazarlo con otro pensamiento más positivo.
  3. Hacer meditación : La meditación es una herramienta poderosa para calmar la mente, reducir la ansiedad, mejorar el estado de ánimo y la salud en general. Mientras medita, trate de concentrarse en su respiración y no piense en los problemas. Si surgen pensamientos negativos en este momento, no los niegue. Acéptelos y déjelos ir.
  4. Busca divertirte : encuentra tiempo para divertirte todos los días. Puede leer un libro, escuchar música, salir a caminar, encontrarse con un amigo o realizar cualquier actividad que le ayude a reducir el estrés y la ansiedad. Estos momentos de diversión te ayudarán a recargar energías y ver qué te abruma de otra forma.