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Psicoterapia analítica, bienestar en pocas sesiones

junio 25, 2021

La psicoterapia analítica, poco conocida, a menudo se olvida en favor del psicoanálisis.

La psicoterapia analítica surge del psicoanálisis. Generalmente se practica de una a dos sesiones por semana. Es ideal cuando experimentas un sufrimiento o un problema insistente que dificulta tu vida diaria. Si sufre de depresión como del 5 al 10% de los franceses, este método podría ayudarlo.

Efectivamente, en el caso de la depresión, los fármacos no son suficientes, su médico debe aconsejarle un psicoterapeuta, y más concretamente psicoterapia psicoanalítica.

El curso de psicoterapia analítica

La psicoterapia analítica permite al paciente comprender los orígenes del malestar, de la angustia que se siente en determinadas situaciones y superarlas.

La psicoterapia analítica También tiene como misión preparar al paciente para enfrentar nuevamente una situación dada, al final de la psicoterapia, el paciente debe ser capaz de reaccionar positivamente ante la situación.

Este tipo de psicoterapia promueve el diálogo, en particular mediante el establecimiento de estrategias de libre asociación. Es decir que el paciente expresa todo lo que tiene en mente sin restricciones.

El objetivo es liberarse de la censura y lo tácito, especialmente los relacionados con el mundo de la infancia. El terapeuta no juzga, solo está ahí para ayudar y hacer avanzar la reflexión.

Se practica la psicoterapia analítica cara a cara a diferencia del psicoanálisis que se practica en un diván. Asimismo, la psicoterapia analítica es a menudo más corta que en el psicoanálisis clásico, generalmente unos pocos meses son suficientes para obtener resultados, a razón de una o dos sesiones por semana.

El comportamiento del practicante

Este tipo de psicoterapia implica:

  • a participación total del practicante que servirá de modelo para el paciente. La relación entre el profesional y su paciente debe ser un relación de confianza que calmará las ansiedades.
  • También hay una relación de transferencia lo que hace que el paciente se libere expresando sus ansiedades o sufrimientos. El médico no da una solución prefabricada pero se adapta al paciente para ofrecerle soluciones personalizadas. El psicoterapeuta está ahí para apoyar y equilibrar al paciente.