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Quiero complacer a todos: conquistar la blemofobia

junio 14, 2021

La blemofobia es el miedo a ser juzgado por los demás, un miedo que te hace intentar complacer a todos.

La blemofobia es un miedo que sufren muchas personas y generalmente define el miedo al juicio de los demás, que se puede expresar en particular por el miedo a ser observado, a la imagen que uno devuelve o el miedo a la mirada de los demás.

¡No podemos complacer a todos! Por supuesto que lo sabemos, pero aplicarlo a diario es mucho más complicado que eso. A menudo actuamos en base a los demás, su posible reacción o su mirada, pero esto nos perjudica y nos impide vivir de acuerdo con nuestras propias ideas y deseos.

¿De dónde viene la blemofobia?

Parece que este miedo a la mirada ajena tiene tres fuentes principales:

  • Falta de confianza en sí mismo: puede ser muy dañino, porque constantemente nos preguntamos qué piensan los demás de nosotros, si les agradamos o fingen, etc. Para ser apreciados, dejamos que otros tomen las decisiones por nosotros, lo que también nos ahorra mucha ansiedad. Superar la blemofobia comienza por escucharte a ti mismo y tomar decisiones, dando tu opinión cuando te piden que dejes de dejarte pisar.
  • Dificultad para aceptar críticas: a nadie le gusta que le critiquen, pero las personas blemofóbicas hacen todo lo posible para evitar ser criticadas y prefieren enfrentarse a su propia conciencia antes que a la opinión de los demás. Por lo tanto, una persona blemofóbica tenderá a actuar de acuerdo con lo que otros pueden decir para evitar sus críticas, a veces tomando el camino equivocado. Por tanto, para superar la blemofobia, debemos aprender a gestionar las críticas en lugar de evitarlas.
  • Quiere complacer a todos: A menudo sucede que queremos complacer a la mayor cantidad de personas posibles: familiares, amigos, pareja e incluso colegas, ya no escuchamos nuestros deseos reales y terminamos tomando decisiones basadas en las opiniones de quienes nos rodean. Así, podemos ejercer una profesión que agrada a nuestros padres, vivir en una ciudad cercana a ellos, pensando que es importante tener en cuenta opiniones distintas a las nuestras. En realidad, tienes que aprender a tomar tus propias decisiones, incluso si eso significa disgustar a algunas personas.

¿Cómo afrontar la mirada de los demás?

Concretamente, enfrentar la mirada de los demás se puede hacer a través de sencillos ejercicios diarios, pero debes aprender a prestar atención a situaciones en las que estás tratando de complacer a los demás para calmar rápidamente este comportamiento.

  • Aprenda a decir que no: ¿Es difícil para usted decir que no, se siente culpable y tiene dificultad para decirlo incluso si fuera a su manera? ¡Atrévete a hacerlo! Decir que no es aprender a afirmarse y sentirse más libre.
  • Date un capricho: siempre tiendes a decir que sí para complacer a los demás, pero ¿cuándo fue la última vez que lo hiciste? Ciertamente pasas mucho tiempo cada semana haciendo cosas para complacer a los demás: detente y tómate ese tiempo para hacer las cosas por ti mismo, sin justificarte. Si está siendo criticado, simplemente diga que no permite que otros lo juzguen.
  • Conoce la diferencia entre crítica y juicio: tienes que aprender a clasificar lo que te dicen tus seres queridos: déjalos que te den su opinión y te den una crítica constructiva, está bien. Sin embargo, no tienen por qué juzgarte. Pero una crítica no tiene por qué ser un juicio: no necesariamente tomes todo mal y diferencia entre un juicio de tu vida y una simple opinión.
  • Juega con tu miedo a la mirada de los demás: El miedo a la mirada ajena nos impide hacer tantas cosas que nos harían felices. En público ya no nos atrevemos a hablar, dejamos de bailar porque tenemos miedo de que los demás nos miren, no nos atrevemos a ponernos el bañador por un complejo. Aprende a enfrentarte a la mirada ajena haciendo todo lo que te asusta, poniéndote delante en público: ponte ropa de otro estilo, ríe o habla fuerte, baila … En fin, ponte en escena para aprender a soltar de la mirada ajena.

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¿Por qué enfrentar la mirada de los demás?

Enfrentar la mirada de los demás te ayudará a entender cómo llevar una vida libre y plena, pero también a entender qué hace la mirada del otro. Aquí están las razones por las que es absolutamente necesario aprender a enfrentarlo:

  • No puedes complacer a todos, porque no todos intentan complacerte a ti: al vivir de acuerdo con los ojos de los demás, ponemos nuestras necesidades en un segundo plano. Pero si lo analizas un poco, te das cuenta de que otras personas esperan algo de nosotros, pero nunca esperan que nosotros esperemos algo de ellos. Tus padres quieren que vivas cerca de ellos, pero ¿han considerado mudarse para estar cerca de ti? Su gerente le pide que venga vestido de manera diferente, ¡pero no le pide su opinión cuando se viste por la mañana! Tienes que tomar tus propias decisiones, porque encontrarás que nunca es recíproco.
  • Date cuenta de que no todos te prestan atención: Al vivir a los ojos de los demás, terminamos sin prestarle atención, pero el mundo no gira a nuestro alrededor, y a la mayoría de la gente realmente no le importa lo que podemos hacer. Si tus seres queridos te piden que te justifiques porque tienes el pelo rosado o te pones sandalias en invierno, hazlo si te apetece, pero ten en cuenta que la mayoría de la gente no intenta hacerte daño. Ni siquiera te das cuenta de que existes.
  • El juicio de los demás no es correcto ni absoluto: tiene sentido cuando lo piensas: todos vivimos según nuestro propio sistema de valores, en nuestra propia realidad que se codea con la de los demás pero sin ser totalmente iguales. Cuando una persona te juzga es, por tanto, en relación con sus propios criterios, que no son ni universales ni correctos. ¿Tus padres piensan que los estás descuidando al irte a vivir a otra ciudad? Tal vez, pero ese es su único sentimiento, no tienes que sentirte culpable por lo que otras personas piensan y sienten, porque no necesariamente coincide con tu cuadrícula de valores o tus deseos. Las opiniones de los demás no tienen valor legal ni moral: no deben impedirte vivir tu vida como deseas.
  • El juicio de los demás rompe tu confianza: Al actuar de acuerdo con las opiniones y juicios de los demás, no nos escuchamos y aplastamos gradualmente nuestra confianza en nosotros mismos. Por el contrario, cuando logramos hacer lo que nos agrada, en tomar decisiones de acuerdo con nuestros deseos, se refuerza esta confianza en uno mismo, así como la autoestima. Como hacer ? Tomando decisiones por usted, incluso si no son adecuadas para los demás. Ellos son los que despertarán tu dignidad y te darán poder.
  • No querer complacer a todos es evitar a las personas tóxicas: Los individuos tóxicos, como los pervertidos narcisistas, se aferran a la más mínima debilidad de una persona para manipularla y empujarla a hacer lo que quiera. Estos individuos constantemente menosprecian y critican a la persona sobre la que tienen control, de ahí la importancia de no darles un agarre al que aferrarse.