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Ser una mamá perfecta, ¿un mito?

agosto 9, 2021

Hablamos de una buena madre o de una mala madre, pero ¿qué pasa con la madre perfecta? ¿Existe? ¿No es mejor ser una buena madre para sus hijos?

Volvamos a la noción de «madre perfecta» y lo que abarca. ¿Qué es una madre perfecta? ¿Por qué las mujeres intentan ser madres perfectas? ¿Y es posible por cierto?

La madre perfecta, un mito dañino

Cada persona tiene sus propios límites y la perfección no es de este mundo. Resignarse a no ser la madre perfecta es ante todo aceptar sus límites y renunciar a esta ilusión de todo poder maternal difundido por la sociedad. El mito ha caído, la madre perfecta no existe, y Wonder Woman solo vive en los cómics. También es necesario que cada mujer deje de lado lo que soñamos ser como madre para convertirnos en lo que realmente somos, y aceptarte a ti mismo con tus miedos, fallas, dudas y talentos.

Nada de lo que sentirse culpable cuando sepas esono habría nada peor para un niño que una muy buena madre. Por qué ? Ser plenamente realizado por su hijo y satisfacerlo por completo sería perjudicial, porque el niño no buscaría conocer, descubrir el mundo y los demás. El niño quedaría así pegado a su madre, lo que le perjudicaría. Sí, el niño debe por su propio bien descubrir el mundo que le rodea, ir a la guardería, a los abuelos, etc. Ir el fin de semana a cuidarte no debe hacerte sentir culpable, al contrario el niño puede y debe aprender a vivir sin su madre, ya que su madre debe hacer lo mismo de su lado.

¿Cómo dejar de sentirte culpable?

Una buena madre antepone a sus hijos, una buena madre siempre es paciente, una buena madre nunca se enoja, etc … ¿y si todo esto no es cierto?

¿Qué mamá nunca ha escuchado esa vocecita en su cabeza diciéndole que debe hacer esto o aquello para ser una buena madre? No, el instinto maternal no existe y los comportamientos maternos tampoco son innatos. Por lo tanto, debemos aceptar no ser la madre que pensamos que seríamos, pero tampoco tener el hijo que habíamos imaginado.. ¿Entonces qué debería ser hecho? Tienes que trabajar para ser una madre lo suficientemente buena para sus hijos, ser la madre que quieres ser, y no la que la sociedad necesariamente quiere que seas.

Ser madre no es solo divertido, y lejos de esta imagen de la mujer perfecta, feliz y realizada por sus hijos, puedes estar cansada, preocupada o con ganas de cuestionarte. No es tan fácil ser madre y, durante la baja por maternidad, la madre también puede sentirse muy sola.

Algunos mitos sobre la madre perfecta permanecen: una madre se mantiene completamente dedicada a sus hijos, siempre sabe qué hacer cuando se enfrenta a una situación, siempre está disponible, nunca pierde los estribos, es paciente y hace todo lo posible para hacer felices a sus hijos. .

Pero, ¿qué es entonces ser una buena madre?

Una buena madre siempre será una madre feliz y realizada., porque lo que proyectamos es el mejor portavoz de nuestros valores, y esto es lo que queremos transmitir a nuestros hijos. ¿Cómo se traduce esto en la vida cotidiana?

Una mamá escucha a tus hijos por encima de todo, se preocupa por lo que tienen que decir y los hace sentir importantes. Los niños tenderán a comportarse con madurez y así construirán su propio sistema de valores.

Una mamá sabe Mantente positivo, al fomentar el progreso, abraza y valora a sus hijos. Las reglas, las protestas son fundamentales y de ninguna manera impiden ser una buena madre, también está criando a sus hijos según sus valores.

Una madre también sabe dejarle el lugar (psíquico y real) al padre de sus hijos, porque es este padre, aunque no tenga (o no tome) mucho tiempo para dedicarlo a su familia, quien será el que separa a la madre del niño para abrirlo al mundo.

Es importante» perdónate a ti mismo y a tus hijos. Los errores son humanos, hay que saber perdonarse por las desviaciones, y también saber disculparse a veces. Pero tambien es necesario saber afirmarse respetándose y haciéndose respetar. Tienes que saber decir «no» y aceptar decepcionar a tus hijos a veces para asegurarte de que se respeten las reglas. Se enseña el respeto, y es solo para guiar a tus hijos hacia la felicidad que saber castigar de vez en cuando.

Cuidarte sigue siendo fundamental, una madre debe mantener sus pasiones y practícalos. También puede compartirlos con sus hijos, ya sea cantando, pintando, leyendo, haciendo deporte o viajando. Es un buen estímulo para los niños, para que ellos también descubran lo que les motiva.

Aquí, como madre, la búsqueda del equilibrio sigue siendo un objetivo, para evolucionar y ser siempre más feliz. Enseñar a sus hijos a levantarse incluso en los malos momentos, darles las herramientas necesarias para que se conviertan en adultos realizados, metas que toda madre se esfuerza por alcanzar.

Y tú, ¿cuál es tu receta para ser una gran madre?