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Tengo miedo de conducir: ¿cómo vencer la amaxofobia?

marzo 12, 2021

Las personas que padecen amaxofobia desarrollan una respuesta de miedo intensa e irracional cuando tienen que conducir o incluso pensar en ello.

Personas que sufrenamaxofobia desarrollar un reacción de miedo intensa e irracional al tener que conducir un vehículo o incluso pensar en ello. El miedo a conducir puede comprometer la movilidad y la vida social. De que es ¿Cómo superarlo?

Los amaxofóbicos, del griego «amaxos» que significa carro, perciben el tráfico, los coches y el resto de automovilistas como una amenaza para su seguridad. El miedo que sienten desencadena una serie de pensamientos negativos. tales como: «no podré», «perderé el control …», «no podré tomarlo …» y, por lo tanto, se quedarán atascados al volante, con la necesidad de escapar de la situación y, por lo tanto, alimentar este desorden.

El miedo no solo genera pensamientos falsos sobre la realidad, sino también una reacción física desagradable: sudoración excesiva, respiración agitada, taquicardia, dolor de estómago y temblores son las reacciones más habituales derivadas de la ansiedad y el miedo a conducir.

Aunque el miedo a conducir es una fobia menos conocida que otras, como el miedo a volar, es un trastorno que afecta a un gran número de personas. Según el estudio realizado por MAPFRE (Amaxofobia – Miedo a conducir – 2005), el 33% de la población padece esta fobia. De estos, el 64% son mujeres y el 36% son hombres. Además, el 18% padece miedo paralizante lo que impide por completo tomar el coche y conducir.

Muchas son personas que acaban de obtener su licencia de conducir y aunque pueden conducir, no se sienten seguras y no pueden hacerlo solos. Sobre todo si, durante sus primeras experiencias como automovilistas, tuvieron un accidente o una situación que percibieron como peligrosa. ¿Se repetirá esta primera experiencia negativa en el futuro? ¿Y si me vuelve a pasar? Cuando la ansiedad se vuelve insoportable, estas personas dejan de conducir solas o por completo.

Hay personas que solo conducen por determinadas carreteras (aquellas a las que están más acostumbrados o que consideran más seguras) evitando a toda costa conducir por vías principales o carreteras.

Las causas de la amaxofobia

Varias causas pueden explicar este trastorno, la más común se refiere a la aparición de ataques de pánico y accidentes de tráfico relevantes.

  • Según el estudio de MAPFRE, el 40% de las personas que padecen amaxofobia fueron protagonistas o espectadores de un accidente de tráfico.
  • En otros casos, se trata de personas para las que conducir nunca ha sido un problema hasta que han tenido un ataque de pánico. A partir de ahí, la sensación de fragilidad, pérdida de control y miedo se generalizan e invaden otras situaciones de la vida cotidiana. El miedo a repetir un nuevo ataque mientras conduce la lleva a evitar esta actividad.
  • Otra causa probable, especialmente en las mujeres, es la herencia cultural que compromete la seguridad y las creencias positivas sobre el «sexo justo». Todo el mundo conoce el dicho: «La mujer al volante es un peligro constante».

Sin embargo, no todas las personas que han sufrido un accidente automovilístico o un ataque de pánico desarrollan amaxofobia.

¿Qué marca la diferencia? Ciertos rasgos de personalidad son responsables de la vulnerabilidad de estas personas. Las formas más habituales son la forma más habitual de comportarse de forma rígida, perfeccionista y dominante, perdiendo la autoestima y conviviendo con otros trastornos fóbicos.

¿Cómo lidiar con el miedo a conducir?

Analiza con detenimiento las repercusiones y las molestias que este trastorno provoca en tu vida. Es importante estar muy motivado y convencido de la necesidad de gestionarlo, ya que en la mayoría de los casos esto limita gravemente la autonomía personal, el estilo de vida y el bienestar psicosocial de la persona que lo sufre.

  1. Gran parte del miedo amaxofóbico se antepone a la idea de no poder controlar el vehículo o el tráfico. Sin embargo, es importante darse cuenta de quecéntrate no solo en cómo controlar la máquina, sino en los pensamientos que generan ansiedad. Aquí es donde radica el quid de la cuestión.
  2. Es fundamental aprender a replicar y racionalizar continuamente los pensamientos disfuncionales que parecen estar relacionados con la temida situación «No podré hacerlo» (¿cómo sé si no podré hacerlo esta vez?) «(solo porque esto sucedió una vez no significa que deba siempre pasa).
  3. Empezar a trabajar hacia una guía estandarizada es un objetivo posible. Por tanto, es fundamental afrontar el miedo, no solo cambiando las propias ideas, sino también exponiéndose gradualmente a situaciones temidas (empezando por los que menos ansiedad generan) y empezando por otras personas. Cada pequeño paso será un pequeño éxito, aumentará la confianza y seguridad para el siguiente paso.

Como ocurre con la mayoría de los trastornos de ansiedad, los consejos prácticos pueden ayudar a allanar el camino para la deliberada tarea de enfrentar y superar un miedo. Sin embargo, dependiendo de las características y la gravedad del trastorno, la ayuda de un profesional especializado en fobias es muy útil.

Tipos de terapia recomendados:

  • Terapia de conducta cognitiva : ayuda a cambiar los pensamientos negativos y limitantes asociados con la conducción.
  • Hipnosis : sirve para proporcionar un estado de relajación que incita al interesado a reconocer las causas de sus miedos y, por tanto, a superarlos.
  • Desensibilización sistemática : todas las creencias relacionadas con la idea de conducir se tratan una a una y se desmantelan hasta su total desensibilización.